09 abril 2012

¿MAGIA ….O …CIENCIA?.......................PARTE - IV


   
         ¿MAGIA ….O….CIENCIA?....................PARTE - IV

      Vamos a comenzar por dar un breve repaso a como era la Medicina en Mesopotamia.

      Debido al sistema teocrático predominante en  Asiria  y  Babilonia, la Medicina tenía
gran influencia de la demonología y prácticas mágicas. Basados  en su creencia de que el
Hígado se consideraba el asiento del alma, se dedicaron especialmente al estudio de este
órgano para descifrar las intenciones de los dioses al igual que los Sueños.

Tabla Sumeria

      En cambio,  la mayor parte  del  conocimiento  que  se  tiene  sobre la  Medicina  en
Babilonia  y  en  Asiria viene de unas  30.000  tabletas de arcilla que fueron descubiertas
por Austen Henry Layard entre las ruinas de  la Biblioteca de Asurbanipal, en Nínive. Se
dice que contenía unas 100.000 tabletas de la literatura Sumeria y Babilonia.
                                                                                                        continua..............




      De  las  30.000  tabletas  examinadas,  hay  unas 800 relacionadas con la Medicina,
aunque    no  es  fácil  distinguir  entre  textos   médicos,  exorcismos,  encantamientos y
plegarias, que con frecuencia se usaban como medios terapéuticos.  La Medicina Asiria           
era mágico-religiosa,  y  su  principal  explicación de  la  causa  de  la enfermedad era la
posesión por un espíritu maligno.Aunque teniendo  un  elevado grado de especialización.
El dolor en el cuello, era causado por un espíritu maligno llamado Adad; si era el pecho,
su nombre era Ishtar; Gallu era el  que  provocaba  alteraciones  en  las  manos,  en el
aparato genital femenino Labartu; Cantar que era el mensajero  de  Allatu  (reina  del
mundo   nocturno),  podía  causar  60  enfermedades  diferentes;  Ura,  la  Diosa  de  la
Pestilencia, etc, etc….

      El   tratamiento   para   librarse  de  todos  estos  demonios   eran   los   exorcismos,
acompañados claro está, de purificaciones, sacrificios, penitencias.  El médico o Asu era
así  una mezcla de sacerdote y médico, pero  también  los  jueces  y  los  abogados eran
sacerdotes. Ya que en una cultura tan dominada por los  dioses  el  poder descansaba en
sus representantes.

      Mesopotamia fue llamada con toda razón la cuna de la civilización.

      Los   descubrimientos   de   la   rueda,   el   arco   y   el   sistema  sexagesimal. Allí se
construyeron las primeras ciudades, las ciudades-estado, y se fundó el primer Imperio del
mundo bajo la Dinastía Acadia.

Máscara de Sargon de Akkad

      La  escritura  se  inició  en  la  antigua  ciudad  de  Uruk, situada  al  sur  de  los   ríos
Eufrates y Tigris, en la Mesopotamia, en donde habitaban los Sumerios  y los Acadios, en
el año 3.500 a.C. aproximadamente. Los Sumerios construyeron  la  ciudad de Babilonia,
que sobrevivió unos 3.000 años, hasta que fue destruida en el año 275 a.C.

Base de Templo en Uruk-Erech

      El rey Hammurabi (2123-2081 a.C.) fue  el  primero  en levantar un cuerpo de leyes
para regular la administración, que incluye algunas relacionadas con la  cirugía,  y  que son
las más antiguas que se conocen.

 Hammurabi

      La más importante de las ciudades estado, Summer, al  sur  de  Mesopotamia,  fue el
gérmen de la primera gran cultura asiria. Allí  en  Summer,  entre las ruinas de la ciudad de
Nippur se encontró lo que podríamos considerar la primera Farmacopea del  mundo. Hoy  
se conserva en el museo de la Universidad de Filadelfia. Se trata de una  pequeña tablilla
de arcilla (de 16 x 9´5 cm) donde están escritos con caracteres cuneiformes los nombres de
doce remedios vegetales, animales y minerales.

 Ziggarat of Ur


      Mesopotamia vivió uno de los períodos más fructíferos bajo el gobierno de Hammurabi
(1728-1626 a.C.) en la ciudad de Babilonia,  irradiando  su  influencia  más tarde,  a  través
de los años, hacia las civilizaciones hebrea, griega, islámica y cristiana.

      Para  los  médicos  asirio babilónicos,  la  enfermedad   tanto   podía   ser   debida  a  un
castigo de los dioses, teniendo una concepción estrictamente  religiosa  como   expresión del
pecado, como deberse  a causas no sobrenaturales.  Varios  dioses estaban  encargados  de
estos asuntos: Ninib era  el  Dios  de  la Salud y Ea el  precursor   mítico  de   los  médicos,
aunque el verdadero dios sanador  fue  Ningishzida,   a  quien  se  representaba  como  una
serpiente bicéfala.. Otros demonios estaban comprometidos con diferentes males o síntomas:
Tin era responsable del dolor de cabeza, Namtaru  del  de garganta,  Jergal  de  la  fiebre,
siendo muy nocivo  el Séptimo Espíritu,   tan   perjudicial   que   se   evitaba   tratar  a   los
enfermos en los días divisibles pore site.

      En Mesopotamia  los  médicos estaban clasificados en tres categorías, como  se  indica
bien en  la  biblioteca  perteneciente  al  rey  Asurbanipal,  cuyas  tablillas   se  descubrieron
en las minas de Nínive. El “baru” representaba la  máxima categoría  entre  los médicos y su
cometido era pronunciarse sobre la causa y la  evolución  de  la  enfermedad; su  palabra  era
sabia. El “ashipu” tenía el papel mágico de invocar  a  los demonios  para  que abandonasen
el cuerpo del enfermo-pecador. El “asu” era el médico  práctico  que  utilizaba los  remedios
vegetales  u otros  medicamentos,  o  incluso  intervenía  quirúrgicamente,  a  veces  de  forma
profiláctica, como cuando castraba a los esclavos al servicio de mujeres principales.

      El  “asu” podía  estar   auxiliado   por   ayudantes   cualificados,   como   los   “gallubu”
(barberos)  o  las “mushenigtu” (nodrizas), que no estaban  ligados,  como  los  médicos,  a
ninguna casta sacerdotal, sino que eran laicos.

      Las medidas terapéuticas de estos "Asu", ayudaban a extirpar al demonio por medio de
plantas, ungüentos y emplastos;  y  estaban dotadas de poderes mágicos.

      Entre  las  sustancias  que  usaban  para   preparar   estos  remedios  se  encuentran  250
derivadas de vegetales y  120  minerales,  como  anís,  belladona,   marihuana,   cardamomo,
aceite de castor, ajo, mandrágora, mostaza, y opio. Como  vehículos  están  el  vino,  aceites,
grasas, miel, cera, leche y agua.

      Algunas  indicaciones  son  adecuadas,  como azufre  para  la sarna,  marihuana  para   la
depresión  y  la  neuralgia,  mandrágora   y  opio  para   el   dolor  y  como   somníferos,  y la
belladona para la dismenorrea y el asma.  Pero  también  se  recetaban   por  vía  oral   grasa
cruda de cerdo, heces de perro o humanas, sangre y orina de animales y otras cosas  peores,
con  la  idea  de  que  los  demonios  se  asquearan  y  abandonaran  el  cuerpo  del  paciente.
Una parte  importante  del  tratamiento  era  la  colocación  cerca del  enfermo  de  estatuillas
de monstruos,   para intentar  asustar  y   ahuyentar  al  demonio  causante  del  padecimiento.
Otra  de  las  partes  de  su  trabajo  era  de  adivinación, era adivinar  el  pronóstico,  y  ésto
lo llevaba  a  cabo  mediante  la  inspección  del  hígado  de  un  animal   sacrificado  con  ese
propósito.

      La hepatoscopía se realizaba en ovejas, aunque no solamente  en  casos  de  enfermedad,
sino también a modo de oráculo, como cuando se iba a emprender un negocio, un matrimonio,
una guerra, o cualquier otra empresa peligrosa.

      También  se  practicaba  la  adivinación  por  medio  de  la astrología, basada en  que  los
movimientos del Sol, de la Luna y  de  los  planetas.  Los  conocimientos  de  los  astrónomos
babilónicos  eran  sorprendentes  y  establecieron  relaciones  estrechas   entre   la  Astrología
y la Medicina, que tuvieron gran  influencia  no  sólo  en  el  pensamiento  médico  de   Egipto,
de Grecia y de Roma, sino  que  siguieron  formando  parte de  la  Medicina  durante  toda  la
Edad Media.
     
      El Código de Hammurabi, en 1902 fue desenterrado  en  las  ruinas   de   la   ciudad  de
Susa,  a donde había sido llevado desde Babilonia  como trofeo  de  guerra  en  el  año  1100
a.C.,  un  bloque  cilíndrico  de  diorita  de  más  de  2 m de alto y 0.50  m  de  circunferencia,
en donde está grabado el Código de Hammurabi. Hoy en el museo del Louvre.

Lista de dioses hecha por los Sumerios-2400aC

      En   la   parte   superior  del    bloque   hay   un   bajo   relieve   que   representa    al   rey
recibiendo las leyes de las manos de Shamash,  el dios-Sol, y por debajo  hay   16  columnas
de  inscripciones,  mientras  que   en   el   lado  opuesto   hay   28   columnas  más.  Las  leyes
médicas se refieren  a  la  práctica  de  la  cirugía   y   establecen   los   honorarios  que  deben
cobrarse  según  el  nivel  social  y  económico  del   paciente,   y   según   el   resultado  de  la
cirugía.

      Recoge  en  diez  normas  básicas  tanto  los  honorarios   que   a  los  médicos  había  que
abonar como las penas que tenían  que  sufrir  en  caso  de   mala   praxis.   Algunos  ejemplos
de este código son meramente demostrativos:

      Si un médico (Asu) opera a un noble por  una  herida  grave  con  una  lanceta  de   bronce
 y causa la muerte del noble; o  si  abre  un  absceso en  el  ojo  de  un  noble con  una   lanceta
 de bronce y lo destruye, se le cortará la mano.

      Si  un  médico  ha  tratado  la herida  grave  de  un  hombre  con  un  cuchillo metálico  y  le
ha causado la muerte, o ha abierto un  tumor de  un  hombre  con   un   cuchillo   metálico  y   le
ha destruido un ojo, se le cortarán las manos.

      Si un médico opera a un esclavo con una lanceta  de bronce  y  le  causa  la  muerte,  tendrá
que reponer el esclavo con otro del mismo valor.

      Si al que cura es esclavo de otro hombre, éste  último deberá de pagar al  médico dos siclos
de plata.

      Si un médico cura una fractura ósea de un noble  o  alivia  una enfermedad  de sus intestinos,
el paciente le dará cinco shekels  de plata al médico.

      Si se trata de un esclavo, el dueño del esclavo le dará  dos  shekels  de  plata  al médico.

      Si un médico ha tratado una  herida  grave  de  un  hombre  libre  con  un  cuchillo metálico
y  lo  ha  curado,  o ha abierto  el  tumor  de  un  hombre  libre  con   un  cuchillo metálico y ha
curado su ojo, deberá recibir diez siclos de plata.

      Si un médico ha tratado una  herida  grave  de  un  esclavo de  un  plebeyo  con  un cuchillo
metálico y le ha causado la muerte, deberá proporcionarle un nuevo esclavo.”

      Quizá a los “gallubu” y “mushenigtu” ser  refiera  el  Código  de  Hammurabi  cuando
 precisa los castigos a los médicos por mala praxis.

      Los  médicos  Mesopotámicos  para   realizar   el   diagnóstico  del  enfermo,  además  de
observar  sus   síntomas,   trataban   de   adivinar   el   pecado  causante  de  su   enfermedad,
para   lo  cual  unas  veces   sometían   al   enfermo   a   un   interrogatorio   ritual   exhaustivo,
con  objeto  de  sondear  la  impureza  moral  que   originaba  su  mal,   y  otras  interpretaban
las caprichosas figuras que proyecta  el  aceite  vertido  en   el   agua,  o   reflexionaban  sobre
la  dirección  del  humo  del incienso  junto  al  enfermo  o  realizaban  con   gran  detenimiento
hepatoscopia, examinado con mucho detalle el hígado de animales sacrificados, porque "en el
hígado debía de residir la vida, ya que de allí sale la sangre".

      Así  pues,  diferentes  y  variadas  invocaciones  mágicas  concurrían  en  el  tiempo con  la
aplicación de multitud de remedios  naturales.  A la  vez,  algunos  médicos  resultaron  grandes
expertos  en  la  curación  de  heridas, la reducción de fracturas  o  la marca   de  los  esclavos,
y   habíalos   muy  diestros  en   situaciones   quirúrgicas  tan  alejadas  como  la  operación  de
cataratas o los taponamientos nasales.

     Dentro de las actuaciones  preventivas  llama  la  atención el  aislamiento  riguroso  al que se
sometía  al  enfermo  para evitar que el espíritu maligno se transmitiera a otras personas. En las
enfermedades infecciosas esa actitud resultaba muy beneficiosa para la Salud Pública.


    La  minuciosa   reglamentación   de   los   actos   médicos   del   Código   de   Hammurabi,
indicativa  de   posible   plétora   médica,  hace   que  resulte   extraño   e  insólito  el  relato del
historiador Herodoto (siglo V a.C.)  cuando  dice:  “no  tienen  médicos".  Cuando   un hombre
está enfermo se le deja en la plaza  pública y  los  transeúntes  se  acercan y  si han padecido la
misma dolencia o conocen a  alguien que la ha sufrido, aconsejan los remedios más adecuados.
No  está  permitido  pasar  en  silencio  por   delante  de   un  enfermo   sin  interesarse  por  su
padecimiento”.

      Sea  como  fuere, la cultura Asirio-Babilónica, irradió su influencia en todos los campos del
saber a otras muchas civilizaciones.

   Restos de la ciudad antediluviana de Uruk
Sumeria, IV milenio aC
      Las  que  abordan   el  estudio  de  la  patología   de   las   orejas,  son  textos  acadios, que
imbuidos  de  un  carácter  mágico-religioso  atribuían   a   la  acción  de   un  demonio   llamado
Espectro,  las  dolorosas  molestias  que  padecían  este  tipo  de  pacientes,  y   a  otro Espíritu
diabólico, Namturu,  el  dolor  de  garganta.   Así  lo  indica  un  texto  médico-filosófico  asirio:
“los demonios o espíritus del mal producen las enfermedades, las cuales  podemos  combatir  si
utilizamos bien las  plantas,   a  las  que  el  Dios   del   Bien  ha  dotado  de  virtudes  salutíferas.
Por  esto  el  acto  médico  ha  de  ser un acto religioso y el Médico ha de pertenecer a  la clase
sacerdotal”.

      A  esta  patología  de  “las orejas”,  dedica  varios  capítulos  un  famoso  texto  Acadio:  El
Tratado de Terapéutica. La Medicina Babilónica en su tratamiento de las   enfermedades   del
oído, como en el  resto  de  las  enfermedades,  mezclaba  la  intervención   del   mago  con  sus
conjuros y encantamientos, y la administración de los agentes terapéuticos naturales.

      A Campbell Thompsom (1905), debemos el conocimiento de  los  siguientes  exorcismos:
 “” Oh Espíritu Maligno””, “”Oh Demonio Malvado””, Oh Fantasma  del Mal””, “”Oh Enfermedad
del Corazón””, Oh Dolor del Corazón””, “”Oh Dolor de Cabeza””,  “”Oh  Dolor  de  Muelas””,
“”Oh Dolor de Orejas””.

    Y aún tenemos una interpretación más, que va relacionada con la creación del Mundo, y es

la que nos aporta Zecharia Sitchin recientemente fallecido, pero esa................. esa es  otra

Historia.

                                                                                                                     Octavio Dopico

3 comentarios:

María José Morón dijo...

Muy interesante y un buen resumen desde el punto de vista de la "historia oficial", pero sabes que yo soy muy de mi gran Sitchin (q.e.p.d.) y habiéndome leído todos sus libros, opino diferente :-)

Muy buen aporte apara poder comparar diferentes teorías.

Besitos resalao :-)))

Octavio Dopico Pérez dijo...

Eso digo al final, porque merece un post exclusivo para él. Y posiblemente sea uno de los próximos. Gracias por comentar María José. Hasta siete besitos :-))))

@Paissah dijo...

O sea, que haciendo una traslación a los tiempos que corren...

El "baru" son los especialistas de hospital y el "asu" el especialista de familia.

¿Y el "ashipu"?... Veamos que nos dice el autor :


"El “ashipu” tenía el papel mágico de invocar a los demonios..."

Ah....ya lo tengo: los "ashipu" son la gerencia del SERGAS.

;-D


Salud y mucha alergia!!!